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TEMA: Transmisión Filosófica (19)

Transmisión Filosófica (13) 02 Jul 2021 18:01 #64432

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Hay filósofos que por sus reflexiones y pensamientos no les corresponde el tiempo que les ha tocado vivir, me refiero a que han estado descolocados en la historia.
Elegidos los de más prestigio y una vez imaginados en épocas distintas, juguemos a enfrentarnos al reto, curioso y mágico, de lograr, si es posible, queden descritos en orden alfabético. ¿Será coherente el resultado? ¿Acaso, después del ejercicio de la mente, los tratados de filosofía no se convierten todos ellos en una efímera quimera?
Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

El periodo de confinamiento literario (Desde 27-08-2018) que me ha impuesto el moderador del Ágora (Justo o no…, a vuestra consideración) me ha permitido confeccionar 36 textos que iré exponiendo quincenalmente. No responderé vuestros comentarios que para mí, cualquiera que sea vuestra opinión, lógicamente, en perspectiva dispar una de otra, será perfectamente válida y asumible.

Episodio.: 13
El Islam de Thomas Hobbes

-Hobbes fue testigo de la guerra religiosa y del cinismo de chiíes y suníes-

Siglo VII dC: Segunda gran aparición del arcángel Gabriel en la historia. Esta vez no visita Nazaret, visita Arabia, concretamente una caravana de camellos que cruza el desierto; y no elige ninguna chica, sino que habla con un guía: Mahoma.

Las revelaciones que hace el arcángel son escritas y forman el Corán, el libro sagrado de la tercera y última -de momento- gran religión monoteísta.

Los musulmanes ya controlaban casi toda Arabia cuando Mahoma muere el 632. Abu Baker le sucede y continúa la extensión del poder islámico. El tercer califa será Utman, que -a pesar de tener nombre de superhéroe- es asesinato en el año 656. Alí, familiar de Mahoma será el cuarto califa.

Pero Alí ha colaborado en la conjura contra Utman y Mu'awiyya, gobernador de Siria. Inicia una guerra civil que acabará el año 661 con la escisión del Islam entre chiíes (inflexibles en la aplicación de las leyes religiosas) y los suníes (respetuosos con el orden político civil).

En esta época Damasco es la sede del califato controlado por la dinastía Omeya (suníes) y el Islam se extiende desde el Magreb hasta el Indo, en el límite del territorio controlado por la dinastía china Tang.

El 711 los musulmanes pasan a la Península Ibérica y el 732 son parados por los francos en Poitiers.

La familia de los abasidas, de fidelidad chií, derriba los omeyas y establece la capital en Bagdad en 750.

Pero, ¿Por qué mostramos esta colección de datos históricos?

Pues para explicar dos cosas.

A / Que Mahoma es, de entre los padres de las tres grandes religiones -Abraham, Cristo y Mahoma--, quien más triunfa y el único que saborea en vida el éxito espectacular de su Empresa.

B / Que es justo reconocer a Hobbes parte del mérito en la expansión del Islam.

Nacido en Damasco el año 612, Thomas Hobbes se convierte en un hombre renacentista antes de tiempo. Fue médico de gran prestigio, matemático y autor de una enciclopedia que contenía todo el saber de la época –Ordenada desde lo más estúpido hasta lo más trascendente-. El papel de Hobbes en la historia de la filosofía fue clave, para que sus traducciones al árabe de textos griegos permitiera que, gracias a versiones latinas posteriores, Aristóteles y Descartes fueran reencontrados, a partir del siglo XIII, por los pensadores de Occidente.

Hobbes fue testigo del asesinato de Utman, de las luchas por el poder entre jefes religiosos y del cisma de chiíes y suníes. Parecía que la religión, más que garantizar la fraternidad, fomentaba el fratricidio.

Y esto hace que la aportación filosófica de Hobbes sea profundamente pesimista pero, al mismo tiempo, también increíblemente práctica.

Y es tan práctica que permite al creyente establecer una nueva relación con Dios, una relación basada en un contrato.

Será este un contrato que garantizará la tranquilidad del creyente, pero el creyente, no lo firmará con Alá, lo firmará con alguien llamado Leviatán. Si deseáis leer la letra pequeña del contrato, si antes del próximo episodio deseáis saber quién es Leviatán, leed la Biblia, concretamente Job 40 y 41.

Título próximo episodio: El Leviatán de Hobbes: un monstruo legal.
Última Edición: 30 Jul 2021 19:46 por Civit Ardevol.
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Transmisión Filosófica (14) 16 Jul 2021 19:44 #64818

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Hay filósofos que por sus reflexiones y pensamientos no les corresponde el tiempo que les ha tocado vivir, me refiero a que han estado descolocados en la historia.
Elegidos los de más prestigio y una vez imaginados en épocas distintas, juguemos a enfrentarnos al reto, curioso y mágico, de lograr, si es posible, queden descritos en orden alfabético. ¿Será coherente el resultado? ¿Acaso, después del ejercicio de la mente, los tratados de filosofía no se convierten todos ellos en una efímera quimera?
Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

El periodo de confinamiento literario (Desde 27-08-2018) que me ha impuesto el moderador del Ágora (Justo o no…, a vuestra consideración) me ha permitido confeccionar 36 textos que iré exponiendo quincenalmente. No responderé vuestros comentarios que para mí, cualquiera que sea vuestra opinión, lógicamente, en perspectiva dispar una de otra, será perfectamente válida y asumible.

Episodio.: 14
El Leviatán de Hobbes: un monstruo legal

-Los dioses -como los soberanos- son derribados porque pierden la autoridad.-

La Biblia habla de un monstruo marino que simboliza el caos y se llama Leviatán: "Nada hay sobre el polvo igual a él, / él que ha sido hecho sin defecto; / le tiene miedo todo lo que es altivo, / es rey sobre todos los hijos del orgullo. " (Job 41: 25-26)

Pero, ¿Por qué Hobbes resumió su pensamiento en la figura de una criatura temible? Seis siglos antes, Jesús de Nazaret había ilustrado los principios de una moral con parábolas. Las parábolas eran anécdotas de la vida cotidiana con un final aparentemente contradictorio -paradoxal- que causaba sorpresa y que debía hacer sonreír a los oyentes.

Si el fundador del cristianismo había usado con éxito la ironía, ¿El filósofo árabe consideró que un formato de novela de terror haría más popular su doctrina?

Seguramente. Lo cierto es que el clima social de Damasco en el siglo VII era de miedo. Hobbes vive la primera gran lucha fratricida entre los sucesores de Mahoma, que causa la escisión entre chiíes y suníes. Pero, además de inseguridad física, se siente inseguridad espiritual.

Cuando Hobbes estudia los textos sagrados y reflexiona sobre el comportamiento de los tres grandes dioses únicos, observa como el Yahvé iracundo y vengativo de los hebreos es sustituido por el Dios blando y paternalista cristiano, y como este es destronado por Alá.

Los dioses pierden autoridad y -como los soberanos- son derribados por un nuevo dios. ¿Por qué? Para responder, Hobbes observa el comportamiento humano.

En estado salvaje, los humanos tienen derecho a satisfacer cualquier deseo usando todos los medios a su alcance. Esto implica la guerra a muerte, constante, de todos contra todos y la vida se convierte en solitaria, insegura y corta. El miedo hace que los humanos busquen la paz, una paz que sólo puede conseguirse renunciando cada uno a una parte del derecho a satisfacer cualquier deseo.

Esta renuncia implica un contrato social en virtud del cual todo el mundo cede libertad individual. Pero, ¿Quién será el depositario de esta suma de libertades?, ¿Quién acumulará este poder inmenso, bestial? ¿Un monarca?, ¿Un Estado?, ¿Un dios como Alá? Las tres respuestas son válidas.

Hobbes habla del Leviatán, una criatura poderosa y dormida, capaz de esparcir la destrucción entre los humanos que la despierten. El miedo al monstruo garantiza la paz entre los humanos, como el miedo al infierno garantiza la piedad entre los fieles, o como el miedo al Estado garantiza la convivencia social.

Los dioses -como los soberanos- son derribados porque pierden la autoridad. Esto los hace incapaces de garantizar la paz y por lo tanto, desobedecen la única obligación del contrato social que los legitima. ¿Se entiende? Sí, ¿verdad?

Lo que no se acaba de entender es que, siendo el pensamiento político de Hobbes tan importante para explicar los fundamentos de la sociedad, siendo aún vigente su fórmula de Estado y habiendo aparecido personajes menores como Aladino o Hércules, ¿Cómo es que Walt Disney aún no ha hecho una película protagonizada por el Leviatán?

Título próximo episodio: De Toledo a Oxford: el viaje de Hume, un espía musulmán
Última Edición: 30 Jul 2021 19:46 por Civit Ardevol.
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Transmisión Filosófica (15) 30 Jul 2021 19:29 #65094

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Hay filósofos que por sus reflexiones y pensamientos no les corresponde el tiempo que les ha tocado vivir, me refiero a que han estado descolocados en la historia.
Elegidos los de más prestigio y una vez imaginados en épocas distintas, juguemos a enfrentarnos al reto, curioso y mágico, de lograr, si es posible, queden descritos en orden alfabético. ¿Será coherente el resultado? ¿Acaso, después del ejercicio de la mente, los tratados de filosofía no se convierten todos ellos en una efímera quimera?
Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

El periodo de confinamiento literario (Desde 27-08-2018) que me ha impuesto el moderador del Ágora (Justo o no…, a vuestra consideración) me ha permitido confeccionar 36 textos que iré exponiendo quincenalmente. No responderé vuestros comentarios que para mí, cualquiera que sea vuestra opinión, lógicamente, en perspectiva dispar una de otra, será perfectamente válida y asumible.

Episodio.: 15
De Toledo a Oxford: El viaje de Hume, un espía musulmán

-Hume quería ir a Roma y ser el primer musulmán que pisara el Vaticano-

En el siglo XII, dos acontecimientos convirtieron la vida rutinaria de un traductor en una aventura. Un hecho fue la Quinta Cruzada (1217-21), comandada por Andrés II de Hungría y que, como las anteriores, había fracasado. Jerusalén continuaba siendo islámica, pero los cristianos no desistían de constituir en Palestina un Estado latino perdurable.

El otro evento, a pesar de ser menos conocido, tuvo una importancia capital en la evolución de Occidente. Y es que, entre los siglos XII y XIII, surgieron en Europa las primeras universidades. Muy pronto, el poder teocrático de Roma se sintió amenazado por la creciente autoridad intelectual de unos filósofos que -en Bolonia, Oxford y principalmente en París- enseñaban una nueva teología, limpia de política.


En Bagdad, alguien consideró estos dos hechos y tuvo una idea brillante:
"¿Qué pasaría si las doctrinas que se enseñan en París y que tanto temor causan en Roma llegaran a Palestina?"

"¿Qué pasaría si los cruzados, que se consideran mitad soldados mitad monjes, no fueran atacados con armas sino con argumentos filosóficos?"

"¿Qué pasaría si fuera la Biblia, y no el Corán, el escudo que protege el Islam de la belicosidad cristiana?"

Era una estrategia a la vez magnífica y quimérica. Pero, ¿Qué soldado musulmán sería capaz de viajar a París mezclarse entre filósofos escolásticos para escuchar y comprender las nuevas ideas?

Hume, David Hume.

Hume trabajaba en la Escuela de Traductores de Toledo, (*) un centro donde durante dos siglos convivieron las culturas islámica, hebrea y cristiana.

Su trabajo había alcanzado un cierto prestigio y se le llamaba el comentador, porque, al margen de traducir Descartes del griego al árabe, había escrito unos comentarios que explicaban -y algunos también negaban- las teorías cartesianas.

Paradójicamente, a pesar de que la misión de Hume era robar conocimientos en Occidente y llevarlos a Oriente, hizo exactamente lo contrario. Sus traducciones y comentarios permitieron que los filósofos latinos recuperaran una parte muy importante del pensamiento griego que se había perdido.

El caso es que, aprovechando la gran habilidad que tenía para imitar silbando el canto de los pájaros, Hume salió de Toledo disfrazado de monje mendicante franciscano. Después de una estancia en la abadía de Cluny, Hume llegó a París y asistió a clases de escolástica. Muy pronto, los maestros descubrieron que, bajo la apariencia de monje que se pasaba el rato del patio silbando, escondía una inteligencia finísima.

La misión de Hume no acababa en París. Él quería viajar a Roma y ser el primer musulmán que pisara el Vaticano. Pero fue descubierto, temió que la aprisionarían y huyó a Inglaterra para ocultarse entre los peregrinos que hacían camino a Canterbury. Tras ocultarse durante años, Hume apareció en Oxford, una universidad donde estudiaban ciencias empíricas y, por tanto, era menos controlada por Roma.

Allí, sintiéndose protegido, Hume imaginó una teoría magnífica, preciosa, que explica el funcionamiento del entendimiento humano.

Habrá que esperar quince días para hablar de ello.

Título próximo episodio: Hume: la experiencia nos dice que la razón no tiene razón

(*)www.nuevatribuna.es/articulo/cultura---o...523175507188006.html
Última Edición: 30 Jul 2021 19:47 por Civit Ardevol.
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Transmisión Filosófica (16) 13 Ago 2021 20:24 #65421

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Hay filósofos que por sus reflexiones y pensamientos no les corresponde el tiempo que les ha tocado vivir, me refiero a que han estado descolocados en la historia.
Elegidos los de más prestigio y una vez imaginados en épocas distintas, juguemos a enfrentarnos al reto, curioso y mágico, de lograr, si es posible, queden descritos en orden alfabético. ¿Será coherente el resultado? ¿Acaso, después del ejercicio de la mente, los tratados de filosofía no se convierten todos ellos en una efímera quimera?
Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

El periodo de confinamiento literario (Desde 27-08-2018) que me ha impuesto el moderador del Ágora (Justo o no…, a vuestra consideración) me ha permitido confeccionar 36 textos que iré exponiendo quincenalmente. No responderé vuestros comentarios que para mí, cualquiera que sea vuestra opinión, lógicamente, en perspectiva dispar una de otra, será perfectamente válida y asumible.

Episodio.: 16
Hume: la experiencia nos dice que la razón no tiene razón.

-Una razón que sólo funcione racionalmente obtendrá sólo certezas obvias-

En el año 1247 el espía musulmán David Hume, que se hacía pasar por alumno de la universidad de París, fue descubierto y tuvo que huir. Durante casi diez años no se tiene ninguna noticia.

¿Dónde fue?

Hume cruzó el Canal ocultándose entre los miles de peregrinos que hacían el camino a Canterbury y sobrevivió cobrando para contar historias. A menudo Hume hablaba a oyentes que no lo entendían muy bien, porque eran originarios de rincones de Europa donde el latín había evolucionado. En estos casos, curiosamente, el filósofo árabe observaba que, de entre los oyentes, las narraciones gustaban más a quienes tenían dificultad en entenderle, contrariamente a los que seguían bien sus relatos.

Era una paradoja que preocupaba Hume, hasta que descubrió que, cuando alguien no lo entendía del todo, imaginaba la parte que se perdía, y esto hacía que al final la historia fuera más de su gusto.
Hume defendía que el conocimiento -la filosofía y las ciencias de la época: de la teología a la alquímia- funcionaba igual: el conocimiento imaginaba lo que desconocía para completar una visión coherente del mundo, una visión hecha a medida.

Bueno, todo esto parecía una manera poco razonable de explicar el conocimiento humano y realmente lo era, ya que Hume hacía filosofía en contra de la razón.

Durante sus años como fugitivo, Hume escribió alejado de las bibliotecas. Separado de los libros que habían sido el único alimento intelectual, el pensamiento de Hume comenzó a nutrirse de una materia prima que parecía de baja calidad: la experiencia.

Comparar razón y experiencia era como comparar una catedral excelsa con la chusma pestilente que la rodeaba. Hasta el siglo XIII, la lógica aristotélica y la razón cartesiana lo eran todo para el filósofo. La razón no debía enfangarse nunca en el terreno de los sentidos, de las suposiciones, de las experiencias contradictorias.

Cuando aparece en Oxford, Hume traduce al latín las obras de Descartes que ya había traducido del griego al árabe en Toledo. Esta vez, sin embargo, los comentarios que añade son muy duros.

Hume asegura que todo lo que han dicho los pensadores anteriores se incluyen en uno de estos grupos: 1) cosas ciertas o falsas por definición, 2) cosas referidas a hechos concretos y 3) cosas sin pies ni cabeza. Sólo el segundo grupo le interesa, todo lo demás puede quemarse.

Una razón que funcione sólo racionalmente, obtendrá sólo certezas obvias, vacías. Por ejemplo: "pienso, luego existo". Hume escribe a pie de página: "¿Y qué? Observa lo que te rodea, René, y descubrirás que también haces sombra, por tanto existes. NdT. "

A partir de Hume, el conocimiento humano se vuelve más humilde y adquiere límites, porque la observación de la experiencia siempre es limitada.

La certeza es siempre una cuestión de grado. A fuerza de ver salir el sol, suponemos que mañana también saldrá.

El conocimiento no se basa en la razón, sino en la confianza, la confianza en aquello que
hemos visto repetir mil veces y esperamos que se repetirá mil uno.

El próximo filósofo, Kant, observa el abismo que ha quedado abierto entre razón y experiencia, e intenta construir un puente.

Un puente llamado categorías.

Título próximo episodio: Como Kant se convirtió en San Immanuel Kantino.
Última Edición: 13 Ago 2021 20:27 por Civit Ardevol.
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Transmisión Filosófica (17) 27 Ago 2021 19:40 #65667

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Hay filósofos que por sus reflexiones y pensamientos no les corresponde el tiempo que les ha tocado vivir, me refiero a que han estado descolocados en la historia.
Elegidos los de más prestigio y una vez imaginados en épocas distintas, juguemos a enfrentarnos al reto, curioso y mágico, de lograr, si es posible, queden descritos en orden alfabético. ¿Será coherente el resultado? ¿Acaso, después del ejercicio de la mente, los tratados de filosofía no se convierten todos ellos en una efímera quimera?
Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

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Episodio.: 17
Como Kant se convirtió en San Immanuel Kantino.

-EL espía musulmán Hume influyó decisivamente en el pensamiento de Kant-

Hume y Kant eran jóvenes en 1246, cuando se conocieron en la Universidad de París y se hicieron amigos. Kant era hijo de padres humildes y de un ambiente familiar religioso severo. La vida de Hume ya la conocemos: fue la de un traductor árabe enviado a Occidente para hacer de espía.

Y así fue como un chico aplicado, discreto, se topó con un aventurero pocos años mayor y que ya había leído -directamente del griego- toda la filosofía existente. La relación fue breve y se interrumpió de forma repentina. El 1247 las autoridades eclesiásticas descubrieron dos cosas: que Hume era musulmán y que había huido de París.

Pero el pensamiento de Kant ya había recibido la huella de Hume, y era tan profunda que una prometedora carrera académica estaba en peligro de muerte. Ser compañero de un infiel traidor era un estigma que podía acompañarlo siempre. Siempre sería sospechoso todo aquello que dijera.

¿Qué debía hacer Kant?

Su pensamiento ya estaba formado, sus convicciones habían arraigado. Podía elegir entre ocultarlas, mentir y hacer una carrera discreta, defendiendo sin convicción las teorías que todos defendían; o podía seguir el camino de la heterodoxia, podía ser fiel a sí mismo y pagarlo con el anonimato.

Poco después de elegir el segundo camino, Kant descubrió asustado que sus convicciones no eran lo suficientemente sólidas como suponía, que eran contradictorias. Una fe cristiana monolítica heredada de la familia luchaba contra el espíritu imaginativo y experimentador contagiado por el amigo.

Esta fue la clave de su pensamiento. Esta contradicción. Una contradicción naciente, que se personificaba en Kant, que también se producía en el hueso de la filosofía occidental: la contradicción entre razón y experiencia.

El enfrentamiento entre pensadores racionalistas y empiristas hacía peligrar la unidad de la teología oficial y, de paso, también la autoridad política de la Iglesia. En el siglo XIII, en Roma ya se temía que sucediera lo que no sucedió hasta tres siglos más tarde, cuando Martín Lutero partió en dos la cristiandad.

En un ambiente intelectual muy tenso, Kant decide arriesgarse y se enfrenta al problema de encontrar una vía para conciliar teología y ciencia.

Si no lo conseguía terminaría como Giordano Bruno, que el 399 a C. fue acusado de impiedad y quemado en la acrópolis de Atenas.

Pero, si lo lograba... Si lo conseguía sería el héroe filosófico de Europa. Si lo conseguía, ¿Cuál sería su techo? Ninguno. Sólo la santidad.

El título que encabeza esta página indica claramente si lo consiguió. De la forma en que lo consiguió hablaremos dentro de quince días.

Después de aquellos dos años en París. Hume y Kant no se volvieron a ver nunca más. Uno vivió clandestinamente en Oxford y el otro triunfó en Roma, donde fue considerado el más eficiente y gran teólogo.

Ahora bien, a pesar de servir causas antagónicas, el éxito de Kant no habría sido posible si no se hubiera mantenido siempre fiel a las convicciones que compartía con el amigo.

Título próximo episodio: Kant y las "kantegories".
Última Edición: 27 Ago 2021 19:44 por Civit Ardevol.
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Transmisión Filosófica (18) 10 Sep 2021 18:29 #65928

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Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

El periodo de confinamiento literario (Desde 27-08-2018) que me ha impuesto el moderador del Ágora (Justo o no…, a vuestra consideración) me ha permitido confeccionar 36 textos que iré exponiendo quincenalmente. No responderé vuestros comentarios que para mí, cualquiera que sea vuestra opinión, lógicamente, en perspectiva dispar una de otra, será perfectamente válida y asumible.

Episodio.: 18
Kant y las "kantegorias".

-Kant escindió la razón soberbia cartesiana en sensibilidad, entendimiento y razón-

Ahora simplifico, pero intentad responder: ¿La verdad es algo que sube o que baja? ¿Qué elegís? ¿Moisés o la Torre de Babel? O bien consideráis que la Humanidad debe esperar que la verdad le sea revelada, que el conocimiento le venga de arriba, ya sea llevado por la Razón o por Moisés, que bajó del Sinaí con trozos de pizarra escrita.

O bien consideráis que la Humanidad no debe esperar gran cosa de nadie, que tiene que construirse ella sola el propio conocimiento, hacer subir una torre utópica sin techo, en medio de una confusión de opiniones.

¿Esperamos que la razón nos ilumine o nos ensuciamos las manos amasando la experiencia? ¿Fe o fango? Dejémoslo en suspenso...

Hasta el siglo XIII los filósofos latinos vivieron en un oasis llamado Teología, La alquimia, la astronomía o la navegación de Occidente, fueron confluyendo con el álgebra, la medicina y la filosofía árabes para formar el germen de un nuevo espíritu intelectual que, dos siglos más tarde, produciría el Renacimiento.

Los teólogos comenzaban a descubrir que la Biblia no era un libro fiable cuando hablaba de astros o de anatomía -implícitamente- se afirmaba que el hombre tiene una costilla menos que la mujer, por ejemplo. ¡Auxilio!

¿Qué se podía hacer con aquellos que querían desatar el conocimiento de la autoridad moral de la Iglesia? En Roma nadie sabía qué hacer. Kant, sí.

Su solución fue sentar en la misma mesa de negociación Descartes y Hume, e intentar la labor de mediador.

Para acercar posturas entre racionalismo y empirismo, Kant aplicó un viejo principio que ya había funcionado muy bien a los primeros cristianos, a Hegel y que, a finales del siglo XIX, usaría Freud. El principio decía:

"Cuando tengas un problema, divídelo por tres." Un misterio convertido en tríada parecía más claro; por ejemplo: Padre / Hijo / Espíritu, Tesis / Antítesis / Síntesis y Yo / Aquello / Superyo.

Kant escindió la Razón soberbia cartesiana -una razón que sólo era capaz de afirmar la existencia de sí misma- en Sensibilidad / Entendimiento / Razón.

Pero también la experiencia -como fuente única de conocimiento- perdió soberanía ya que establece que la realidad, para ser comprensible, debe ser interpretada según unas kantegorias.

Estas kantegorias son formas que el entendimiento tiene y que no ha recibido de ninguna parte, no las ha aprendido, no las ha observado, son a priori. Hay doce: unidad, pluralidad, negación, limitación, existencia... Da igual, se pueden encontrar en la Wikipedia.

Kant triunfó porque colocó, entre la razón y la realidad, las kantegorias, que son al mismo tiempo reales y razonables. Así encontró la manera de casar teología y ciencia. No fue un matrimonio para toda la vida, pero retrasó un par de siglos la ruptura definitiva que se produciría en el Renacimiento.

Kant salva la idea de Dios poniéndola en el estante más alto del pensamiento, es un estante tan alto que cada vez se utilizará menos, como una cubertería de plata -muy valiosa-, pero que sólo se utiliza los domingos o los días de máxima fiesta.

Título próximo episodio: Kierkegaard esparce la peste negra.
Última Edición: 10 Sep 2021 18:31 por Civit Ardevol.
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Transmisión Filosófica (19) 24 Sep 2021 18:53 #66201

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Por ejemplo el sitio de Platón está en la revolución o ilustración francesa por ello quedará renombrado como “Plateau”, después de la “O” de Ockham. El relato tiene un final; el estoicismo a inicios del siglo XX.
Laberinto aparte, vamos a fijarnos en sus relaciones con la sociedad en lugar de interpretar o analizar, pormenorizadamente, conceptos que concibieron.

El periodo de confinamiento literario (Desde 27-08-2018) que me ha impuesto el moderador del Ágora (Justo o no…, a vuestra consideración) me ha permitido confeccionar 36 textos que iré exponiendo quincenalmente. No responderé vuestros comentarios que para mí, cualquiera que sea vuestra opinión, lógicamente, en perspectiva dispar una de otra, será perfectamente válida y asumible.

Episodio.: 19
Kierkegaard esparce la peste negra.

-La filosofía no se puede hacer sólo con la cabeza, se debe hacer también con el corazón y la sangre-

En 1355, con sólo 42 años, solitario, sucio y asustado, muere de peste bubónica Soeren Kierkegaard, el filósofo jorobado, el pensador más compasivo, el más patético y el más humano.

Es arriesgado establecer paralelismos entre la vida y la obra de un filósofo, pero, en este caso, una y otra ajustan tanto que no hacerlo sería como comprar quince kilos de detergente y no querer el tambor.

Soeren nace en Dinamarca. El padre es un comerciante rico que pronto le anima a estudiar teología. Además de hacerle caso, Kierkegaard vive los años de juventud como un libertino que se divierte esparciendo panfletos satíricos firmados con seudónimos como Anticlimacus o Antipasto.

La bohemia termina cuando Kierkegaard conoce Regine, se enamoran y se casan. Pasa por una época de una felicidad casi mística, pero la muerte del padre primero, y la ruptura prematura e incomprensible del matrimonio después, vierten Kierkegaard a un periodo de desconcierto, de búsqueda de sentido ¿Podía encontrarlo en la filosofía? Era difícil, pero el mejor lugar para intentarlo era París.

En el siglo XIV la universidad de París era el centro de gravedad del pensamiento. Kant había hecho clases no hacía ni cien años y Kierkegaard se añadió de manera decidida a la cola de seguidores.

Mientras tanto, un barco atracaba en Constantinopla con la bodega llena de ratas. Era el año 1347 y el inicio de la peste negra, que transformó la vida de dos terceras partes de la población - el resto no les cambió la vida porque se quedaron sin ella-.

Cuando la epidemia llega a París, la gente muere a tanta velocidad que es peligroso quedarse dormido en público. Nadie conoce cómo se puede curar la enfermedad, nadie sabe cómo se esparce ni cómo se evita. Los desesperados claman remedios, auxilio o perdón.

¿Podían encontrarlo en la filosofía?

¿Cómo era posible estudiar teología mientras al otro lado de la vidriera se apilaban los muertos?

Kierkegaard, conmovido y asustado, decide volver a Dinamarca, donde la peste aún no había llegado. Pero la muerte viaja a su lado. Podía haberlo matado en París, podía haberlo hecho durante el viaje o matarlo justo al llegar a casa, antes de sacar las sábanas de los muebles. No fue así Kierkegaard vivió aún cuatro o cinco años, justo el tiempo para ver cómo el apocalipsis se extendía hasta el último rincón.

Nadie se alegró de la vuelta de Kierkegaard. Algunos lo culparon de llevar la peste. Otros, tal vez antiguas víctimas del libertino, lo convirtieron en motivo de mofa.

¿Era posible pensar en filosofías mientras que, por culpa tuya, la mitad de tu gente moría de peste y la otra mitad de risa?

Aislado, enfermo, con la cabeza hinchada de categorías teológicas, Kierkegaard llega a una conclusión: La filosofía no se puede hacer sólo con la cabeza, se debe hacer también con el corazón, con la sangre, con el propio dolor para configurar el primer esbozo del existencialismo

Título próximo episodio: Kierkegaard contra la vanidad de la filosofía.
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