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TEMA: Sentimientos en Filosofía

Sentimientos en Filosofía 23 Jul 2013 20:00 #15217

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En algunos hilos del foro ha habido partidarios de dar entrada en la Filosofía a los "sentimientos", como algo diferenciado de la "razón", e incluso creo que se ha apuntado que la filosofía meramente racional es limitada en su alcance, o reductiva. Me gustaría seguir debatiendo sobre esta cuestión.

Comencemos por algunas definiciones:
-"Sentimiento: Estado afectivo del ánimo producido por causas que lo impresionan vivamente" (2ª acepción del Diccionario).
-"Razón: Facultad de discurrir" (1ª acepción del Diccionario).

Quisiera poner en conexión esta cuestión con el concepto "forma de vida" (Lebensform) que utilizó Wittgenstein en sus Investigaciones filosóficas para encuadrar el lenguaje dentro de un complejo, sólo inmerso en el cual tiene sentido aquél. Una determinada "forma de vida" sería un complejo de prácticas, costumbres y reglas de uso que son imprescindibles para entender un lenguaje; tal forma de vida no podría existir sin lenguaje, pero el lenguaje tampoco podría existir si no es inserto dentro de esa forma de vida, compuesta de multitud de estratos imbricados entre sí.

Cuando se habla en este debate de "sentimientos", y en particular como opuestos a la razón, ¿a qué se alude? Creo que puede aludirse a tres cosas basstante diferentes: 1) a unos instintos o pulsiones irracionales; 2) a una fuente íntima de afectos (estado afectivo) del ánimo que no es susceptible de explicación racional; 3) a un determinado estrato de la "forma de vida" en que estamos insertos, diferente de otro estrato "racional". Parémonos a considerar estas tres posibilidades.

Si nos acogemos a la primera acepción, estaríamos hablando de sentimientos tales como "hambre" o "apetito sexual" o "instinto de supervivencia". No me voy a ocupar mucho de este sentido reductivo de "sentimiento", ya que no podemos negar los instintos y cómo éstos nos empujan a comportamientos a veces a-lógicos, pero desde luego no irracionales, pues nada hay más racional que comportarse conforme a nuestra propia conformación biológica. Pero tengo la sospecha de que cuando se alude a "sentimientos" como fuente del pensamiento, en particular filosófico, no estamos hablando de instintos, sino de algo mucho más sutil y "espiritual", si se me permite la expresión; hablamos de cosas como "amor", "odio", "conmiseración", "empatía afectiva", "repugnancia", etc.

Y la cuestión es que si los instintos biológicos nos son propios como animales que somos, y los compartimos con los demás seres animados de la naturaleza, los "sentimientos" en el sentido espiritual a que acabo de referirme, difícilmente pueden pertenecernos como animales y sólo nos pertenecerían en cuanto hombres (especie dentro del reino animal). Pero si es así, tenemos un problema: ¿forman parte o no esos "sentimientos" de nuestra “forma de vida"? Si forman parte, entonces serán tan simbólica, social y lingüísticamente mediados como los demás estratos de la "forma de vida". Sin embargo, creo percibir en quienes usan de los "sentimientos" en sus concepciones filosóficas que por "sentimientos" entienden algo más originario, más prístino, más genuino, incluso más primitivo (en el sentido de previo) y más "puro" que los conceptos de la razón construidos social y lingüísticamente. Se apela a una autenticidad que está en los sentimientos y que habría sido perdida, corrompida o adulterada por una civilización que ha ido racionalizando esos puros sentimientos y sepultándolos baja una capa de artificio racional y cultural. Habría, pues, que hacer "aflorar" los sentimientos escondidos, dejar que resurjan espontáneos de los pozos subconscientes en los que la razón los habría encerrado.

En mi opinión, sin embargo, ese concepto de "sentimiento" es claramente erróneo. Ello es para mí evidente desde el momento en que creo que tales sentimientos están tan simbólicamente mediados y tan social y culturalmente condicionados como el resto de los estratos que configuran nuestra "forma de vida". El amor, por ejemplo, despojado del bruto instinto sexual de reproducción de la especie, es total y absolutamente una construcción cultural; es una creación de poetas, no un impulso anímico interno originario. Para no hablar de la "angustia" o la "melancolía".

Y si es así, y como ya apunté, desde otra óptica diferente, en este otro hilo, ciertamente no podremos desprendernos de los sentimientos, pues forman parte de nuestra forma de vida, pero se ve con claridad que su estatuto es de orden muy diferente al de la racionalidad (o filosófico en mi concepción), porque los sentimientos nos atan con cadenas de hierro a la forma de vida, mientras que la razón es lo único que, aunque participando de la forma de vida, mantiene una puerta abierta a la superación de la forma de vida actual para intentar mejorarla. La razón es la única esperanza de ruptura de las ligaduras de determinada forma de vida dada para permitir su superación. Sin embargo, los sentimientos, al ser una construcción íntegramente mediada, salvo cuando son instintos biológicos aún más difíciles de remover, carecen de capacidad o potencial de liberación.
Jesús Morote
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Última Edición: 23 Jul 2013 20:14 por Nolano.
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Re: Sentimientos en Filosofía 23 Jul 2013 20:32 #15218

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Re: Sentimientos en Filosofía 24 Jul 2013 10:01 #15226

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No pretendo negar, Thunderbird, la importancia de los sentimientos en la vida humana; creo que he dejado claro que son parte de nuestra "forma de vida". De hecho tampoco la ciencia histórica se sustrae a los sentimientos del historiador. También hay Historias elaboradas con los mimbres del misticismo. Pero de ahí a considerar los sentimientos como base de la investigación histórica hay bastante trecho. Empezando porque no estoy seguro de que el misticismo sea un "sentimiento".

El debate que quiero suscitar es el de si tiene interés escoger el camino del sentimentalismo como base de la investigación filosófica. Para buscar una respuesta a esa cuestión me ha parecido pertinente preguntar a quienes sostienen la fecundidad de esa vía dónde ven ellos el origen de esos "sentimientos". Porque si los sentimientos son construcciones culturales y no personales, poco vamos a sacar de ellas para una crítica efectiva de la cultura dada. Y si se sostiene que los "sentimientos" son personales, me interesa discutir en qué se basa esa idea, porque yo no la comparto.
Jesús Morote
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Re: Sentimientos en Filosofía 24 Jul 2013 10:43 #15229

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Tomemos el ejemplo de "Romeo y Julieta" (1597). Se nos presenta (nos lo presentas) como el paradigma de un "sentimiento", el amor, cuya expresión literaria sería la obra de Shakespeare. Pero si nos fijamos un poco en los contextos históricos y culturales, creo que podemos percibir cómo se trata de un caso claro de construcción cultural del "amor".

Durante la Edad Media se interpretó siempre que el matrimonio era una especie de contrato consensual, es decir, que se perfeccionaba por el mero consentimiento de los contrayentes y mediante la consumación voluntaria de la unión sexual. De ahí la plena validez de los "matrimonios secretos". En el Renacimiento, según se fue institucionalizando el Estado moderno emergente y sus relaciones con la Iglesia tomaron un nuevo sesgo, se fue abriendo la idea política de que para la válida existencia del matrimonio era necesaria la formalización solemne ante una autoridad eclesiástica, siguiendo unas formas determinadas. Eso se recogió, en el ámbito católico, en el Concilio de Trento, que negó validez al matrimonio secreto. La obra de Shakespeare se inserta en ese contexto social, cultural y jurídico de la época y es evidente el "castigo" (la muerte) que reciben los amantes por haber usado una vía improcedente: su matrimonio, pese al consenso mutuo, no era válido, pues carecía de los necesarios requisitos formales; y, por eso, la consumación fue pecado y debía recibir castigo. Castigo similar, por otra parte, al que reciben Calixto y Melibea en nuestra "Celestina". Como seguían existiendo los matrimonios secretos, pese a las prohibiciones canónicas, por la fuerza de la costumbre, se advierte a los asistentes a los corrales de comedias que el pecado tiene un castigo; son obras de tipo propagandístico, como las actuales películas de Hollywood que van conformando creencias y costumbres en nuestras sociedades actuales. El fenómeno no es nuevo.

Durante el romanticismo la obra se interpretó de otra forma, como el paradigma del amor desgraciado por oponerse a los convencionalismos sociales. Tuvo numerosos epígonos como, entre nosotros, "Los amantes de Teruel", de Hartzenbusch. La obra de Shakespeare, dada la ambigüedad propia de las obras literarias (y artísticas, en general), pudo ser usada como elemento básico en la conformación de un sentimiento en una sociedad y una cultura dadas. El romanticismo pudo presentar el "amor romántico" como un universal, como el "amor" a secas, acudiendo a una obra de 250 años antes; pero eso está bastante alejado de la realidad. Y ello puede servir de aviso para navegantes que acuden alegremente a conceptos como los de "eros" o "filía" que aparecen en filósofos griegos para insertarlos en sistemas filosóficos actuales sin parar mientes en la separación cultural entre aquéllos y nosotros que hace más bien dudoso que estemos hablando de lo mismo, si consideramos que se trata de construcciones culturales y no innatas. Al menos según lo veo yo; por eso me gustaría discutir sobre si algo como el "amor" puede ser considerado innato o es, más bien, cultural. En el primer caso, como innato, sería a priori y recibiría carta de naturaleza filosófica; en el segundo, no podría tener dicho estatuto.
Jesús Morote
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Última Edición: 24 Jul 2013 11:35 por Nolano.
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Re: Sentimientos en Filosofía 24 Jul 2013 11:24 #15234

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Thunderbird escribió:
Aquí la postura racional sería la de ambas familias antes de la muerte de los amantes
Totalmente en desacuerdo. En la postura de los padres de Romeo y de Julieta también hay mucho más de sentimiento que de racionalidad. El amor paternal, el odio a la familia rival, la adhesión a la familia propia, todos esos son sentimientos muy poderosos.
Jesús Morote
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Re: Sentimientos en Filosofía 25 Jul 2013 23:54 #15262

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Era Unamuno el que apuntalaba una frase de gran potencia: "Piensa el sentimiento, siente el pensamiento". Razón y sentimiento no pueden ir nunca separadas en un bípedo implume. Querer apelar a una racionalidad "a secas" denota cierto sentimentalismo. Ese ideal de la razón tiene un raigambre ilustrado que no puede soslayar. El propio Descartes barruntó el mito de la razón, del cogito como algo sobre lo que no se podía dudar, los cimientos donde el hombre debía edificar su futuro. Los frankfurtianos intentaron deshacer el entuerto, a través de la terribles vivencias de uno de los siglos más oscuros, se percataron de que la Ilustración con su nuevo ídolo de la razón no había convertido en domingo todos los días. EL hombre, gracias a su razón, había configurado un nuevo mundo, con su técnica y habilidades podía paliar las grandes diferencias, la gran injusticia que poblaba y puebla el mundo, y pese a esa capacidad, una razón objetiva le impedía lograr dichos objetivos, esa razón estaba amalgamada por otros factores y, sobre todo, por una razón cínica, la del sé, pero no obstante...

De hecho, el más ilustre de los frankfurtianos, Max Horkheimer, criticó con vehemencia a través de toda su obra ese tipo de razón que no apela a la sentimentalidad, que parece ser ajena a lo humano, aquella razón con tonalidades hegelianas que considera los avatares del hombre, su gracia y desgracia, como mera anécdota de algo con mucha más enjundia, de algo que supuestamente le trasciende: el Espíritu Absoluto.

Horkheimer nos muestra esa crítica en tres fases: En contra de la injusticia dominante,en la primera etapa, en contra de la lógica de la dominación, en la segunda, y como crítica de la sociedad administrada en contra de al razón banal positivista, en la tercera.

Tal vez el equilibrio sea lo más importante, que razón y sentimentalidad se complementen. Tú bien sabes que las grandes obras de música pese a mostrar una racionalidad ineluctable tienen que llegar al alma del oyente, hacerlo evocar, desubicarlo, y eso es, en definitiva, apelar a la sentimentalidad.
A mí me encanta el comienzo de la epístola a los Corintios XIII, letra que utilizó Zbigniew Preisner para crear esta maravilla de pieza musical que se empleo como B.S.O de la película "Tres colores:azul".El primer párrafo de la letra reza dice así:“Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada".



El amor que se postula no es una amor irracional, sino un amor paciente, que aguanta, un amor...racional. El propio Zizek, en su ensayo "El frágil absoluto", nos habla también de tirar más del amor, de ese tipo de amor que he mencionado antes, que de una emotividad exacerbada y que centra sus energías en nuevos ídolos de barro, o de una racionalidad como la actual, que parece sólo admitir o víctimas o consumidores.

Un saludo.
Hay una sola expresión para la verdad: el pensamiento que niega la injusticia. Horkheimer.
Última Edición: 25 Jul 2013 23:55 por Bud.
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