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TEMA: Fundamentación religiosa de los valores humanos

Fundamentación religiosa de los valores humanos 21 Oct 2011 10:02 #4978

  • Kierkegaard
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Estudiando Historia de las Religiones, en el libro "Proyecto de una ética mundial", Hans Küng plantea el siguiente texto que me ha hecho reflexionar nuevamente sobre el problema de nuestro tiempo entre una ética formal ineficaz y una aparentemente inaccesible ética material consensuada.

El que sin duda será un polémico texto para las mentes filosóficas dice así:
H. Küng en Proyecto de una ética Mundia (Editorial Trotta, páginas 111-112) escribió:
"El cristianismo, más que todas las demás religiones, se ha visto sometido en la época moderna a un doloroso proceso de transformación [...] se ha destacado, a lo largo del proceso moderno-ilustrado de emancipación, un humanismo - con frecuencia anticristiano-secular - apoyado críticamente en la razón, la naturaleza y la conciencia. Durante no poco tiempo, el cristianismo ha reaccionado decididamente contra ideales autónomo-humanistas como la libertad de fe, la libertad de conciencia y la libertad de religión.

Todo ello de forma indebida. No sólo porque, en última instancia, el cristianismo ha salido beneficiado por ese proceso de autonomía, sino porque libertad, fraternidad, igualdad y "dignidad humana" [...] son en su origen valores cristianos, "redescubiertos" y puestos rigurosamente en práctica en la época moderna. Los autores de la Declaración americana de derechos humanos no eran precisamente ateos, sino creyentes ilustrados (deístas). También los derechos humanos de la Revolución francesa de 1789 debían formularse, según la intención primera de algunos revolucionarios, "en nombre de Dios", aunque luego no se hizo así. Curiosamente, Roma, la Iglesia católico-romana (y en parte también otras Iglesias) condenó los derechos humanos como anticristianos hasta mediados de nuestro siglo, con el nuevo giro dado a la Iglesia por Juan XXIII y el concilio Vaticano II.

Pero, una vez que lo humano se había emancipado de lo religioso-eclesiástico en la autonomía moderna, pudo encontrar de nuevo su hogar, sobre todo, en el ámbito del cristianismo, aunque aún queda pendiente la aplicación de muchos derechos humanos en el sistema romano (con respecto a la mujer, los teólogos, los disidentes). El Vaticano, la última monarquía absolutista de Europa, no sólo tiene todavía pendiente la firma de la declaración de derechos humanos del Consejo de Europa, sino también la glasnot y la perestroika.

[...]

Ni siquiera a la sociedad secular le debe ser indiferente que lo humano encuentre derecho de ciudadanía en las religiones y, en nuestro caso, dentro del cristianismo. De hecho, no se puede olvidar algo [...]: en un tiempo de desorientación y pérdida de fidelidades, en un tiempo de amplia permivisividad y descarado cinismo, el cristianismo, y las religiones en general, pueden jugar un papel decisivo - más allá de cualquier psicología, pedagogía, jurisprudencia o política - para devolver a la conciencia humana un poco de reposo, apoyo emocional, seguridad, consuelo y coraje para protestar. En su lucha en favor de lo humano, la religión es capaz de fundamentar sin ambigüedades algo que no le es dado a la política: ¿por qué la moral y la ética han de ser algo más que una simple cuestión de gusto personal o de oportunidad política, de valoración individual o de convención y comunicación social? La religión puede fundamentar sin equívocos por qué la moral, los valores éticos y las normas deben ser incondicionalmente vinculantes (y no sólo en lo que me resulta cómodo) y, por tanto, universales (para todos los estratos sociales, clases y razas). Lo humano queda a salvo justamente cuando se lo considera fundado en lo divino. Ya está demostrado que sólo lo incondicional puede a su vez obligar incondicionalmente, y sólo lo absoluto vincular absolutamente"
Este planteamiento me ha hecho recordar la Fundamentación de la metafísica de las costumbres de Kant y su carácter formal, así como todo el análisis de Aranguren de la Ética supeditada a la Religión (Ockham, Malebranche), con primacía con respecto a la religión (Sócrates, Platón, Aristóteles, epicureísmo, pelagianismo, Kant), coincidente con la Religión (San Agustín, Santo Tomás, Suárez), separada de la Religión (Kierkegaard, Hartmann, Heidegger, Sartre) o "abierta" a la Religión (Aranguren).

La cuestión que aquí subyace es si en nuestra época postmoderna, tal y como sostiene Aranguren, el ateísmo ético desemboca necesariamente en el derrocamiento nietzscheano de la moral: inmoralismo de André Gide, absurdo de Camus, incertidumbre moral de Sartre, nihilismo denunciado por Heidegger.

¿Es la filosofía compartida, la razón dialógica, capaz de co-ordenar los irracionales valores materiales de forma sostenible? ¿Se basta la educación - la pedagogía - para solidificar los valores que han de nutrir y hacer sostenible el sistema democrático? ¿podría un diálogo interreligioso fructífero contribuir al establecimiento de criterios éticos generales - pero no solo formales sino materiales - a la ciudadanía? ¿puede la razón del ser humano - de aspiración infinita, absoluta, pero de naturaleza finita - bastarse para esbozar una ética común vinculante incondicionalmente?
Última Edición: 21 Oct 2011 10:02 por Kierkegaard.
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Re: Fundamentación religiosa de los valores humanos 22 Oct 2011 10:12 #4990

  • Toposhiperurano
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Son las ideas las que cambian el mundo, no las crencias. Las creencias, como hemos visto hasta ahora, son capaces de hacer pensar a gente aparentemente razonable, que el creacionismo, una rama muy respetada en EEUU del cristianismo, es algo estupendo para enseñar en las escuelas. Podría poner más ejemplos pero sería alargarse mucho.


¿puede la razón del ser humano - de aspiración infinita, absoluta, pero de naturaleza finita - bastarse para esbozar una ética común vinculante incondicionalmente?


Pues si la razón humana ha conseguido mantener religiones absurdas que nos ha llevado a grandes enfrentamientos y de los que hemos sacado poco provecho, qué no podría hacer una ética común, educar a ciudadanos responsables con lo propio, lo ajeno, lo público, lo compartido.
Como dice muy bien Amelia Varcárcel, el ser humano tiene solución, tiene buena materia, es muy moldeable, con una buena educación podemos hacer de él,( aparte claro de casos excepcionales que no tienen arreglo y que siempre tendremos en el mundo) un ser solidario, interesado en hacer de su entorno algo agradable. Y eso se consigue, sobre todo, intentando no hacer de lo absurdo, corrupto,discriminatorio, injusto, cruel, algo normal que vemos en la televisión a diario.
Ante este planteamiento no veo aquí ninguna necesidad escatológica ni trascendente que impone la religión. El ser humano puede ser bueno sin necesidad de un dios, creo que eso es más que evidente. Muy al contrario, las religiones han sometido y siguen sometiendo a la práctica esclavitud a millones de seres humanos, me parece un ejercicio de cinismo decir que sin ellas el ser humano está perdido.
Las religiones, si son algo, son pautas de vida. Te dicen lo que tienes o no que comer, lo que tienes o no que rezar, cómo tienes que casarte, con quién tienes que casarte o no, cómo has de vestirte, si tienes que tener hijos y en qué condiciones... en fin, parece que sin ellas no sabríamos ni volver a casa un día de tormenta. Y no es cierto. Si nos educan en libertad, aunque sea esa libertad que provoca angustia y no sabemos adónde nos lleva, podremos ver un nuevo horizonte, una nueva forma de entendernos como personas.
"Burru fó Perico a Uviedo, burru fó y burru vieno."
Última Edición: 22 Oct 2011 10:13 por Toposhiperurano.
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Re: Fundamentación religiosa de los valores humanos 22 Oct 2011 20:11 #4995

  • Bud
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Yo no me atrevería a modidificar una sola coma al texto de Hans Küng. Ahora que tan de moda está denostar las religiones, donde se erigen nuevos Feuerbachs hasta debajo de las piedras, donde nuestros dirigentes se llenan la boca de grandielocuentes palabras: dignidad, libertad, justicia, para luego caer en un grosero pragmatismo nada sutil que va y viene al son que le tocan. Hoy más que nunca es necesario que los fundamentos de la ética sean firmes, donde la retórica no quiebre ni deslavace lo que debería ser palmario, lo que no debería dar lugar a dudas: la dignidad intrínseca de todo ser humano. Es ahí donde la religión entendida como lo que religa a la vida y a lo que nos rodea, a lo que es más grande que nosotros mismos, no ofrece lugar a dudas, no juega a la retórica.
Lo fácil es la crítica monolítica, aquella que no diferencia entre credo y religión.
Hay una sola expresión para la verdad: el pensamiento que niega la injusticia. Horkheimer.
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Re: Fundamentación religiosa de los valores humanos 22 Oct 2011 21:45 #4999

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Ojalá estuviera de moda denostar las religiones. Ojalá estuviera de moda pensar sin la idea de que un dios nos ampara. Otro gallo nos cantaría.
"Burru fó Perico a Uviedo, burru fó y burru vieno."
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Re: Fundamentación religiosa de los valores humanos 23 Oct 2011 18:28 #5004

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Tener la idea de que un dios nos ampara no creo que signifique que está a nuestra disposición,como muchos pretenden, pero eso no invalida que nos ampare. Creo que es desde la razón desde donde se debe criticar estas formas infantiles de religiosidad. La razón debe velar a favor de otro tipo de religión.
Es verdad que cuando sangra lo humano, parece irreal,"alejado" hablar de lo divino,y sin embargo...quizás sea eso, lo alejados que nos hallamos tanto de lo uno como de lo otro.
En menudo tema me voy a estrenar, yo que tan solo llevo dos asignaturas de filosofía, perdonarme la osadía.
Con Dios.
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Re: Fundamentación religiosa de los valores humanos 23 Oct 2011 20:03 #5009

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Como ya tuve ocasión de comentarte, Kierkegaard, con motivo de tu trabajo sobre “Nietzsche y el cristianismo”, este último no resulta útil para ser tratado filosóficamente si antes no se especifica un poco más su contenido. En lo que genéricamente llamamos “cristianismo” entran desde los primeros cristianos de las catacumbas hasta el Papa Julio II, desde el cura-alférez de “Los girasoles ciegos” hasta el padre Gabriel de “La Misión”. Ya te expuse también en su día cómo la “superbia”, el más capital de los pecados capitales, había deslizado su significado a lo largo de la historia desde la “vanitas” al “orgullo científico” que pretende suplantar a Dios. O se concreta más esa tabla de valores cristianos o es imposible un debate sobre valores. Porque si los valores cristianos son tan cambiantes como para adaptarse a los tiempos (como yo creo; y en ello está en juego su propia supervivencia) el cristianismo se acercaría más a una ética formal que a una ética material, como pretende.

Tengo que discrepar de Bud, pues yo sí que cambiaría algunas comas, y algo más, en el texto de Küng para que me resultara aceptable. Voy por partes.
Küng escribió:
libertad, fraternidad, igualdad y "dignidad humana" [...] son en su origen valores cristianos, "redescubiertos" y puestos rigurosamente en práctica en la época moderna. Los autores de la Declaración americana de derechos humanos no eran precisamente ateos, sino creyentes ilustrados (deístas). También los derechos humanos de la Revolución francesa de 1789 debían formularse, según la intención primera de algunos revolucionarios, "en nombre de Dios"

1) Aunque sea empezar por el final, querría manifestar en primer lugar mi discrepancia con un claro y falaz abuso argumentativo de Küng. El cristianismo, que yo sepa, nunca ha sido “deísta”, sino “teísta”; en consecuencia, los autores de la Declaración americana de derechos humanos (si es que eran deístas) no serían cristianos en sentido propio.

Tampoco lo serían los revolucionarios franceses, pues ese Dios, al que invocaban, no tenía por qué ser necesariamente cristiano.

Y, finalmente, no deja de ser una afirmación infundada que ese teísmo o creencia en Dios fuese universal en los revolucionarios ilustrados, excluyendo que entre ellos hubiese ateos. Pero naturalmente, no nos vamos a poner ahora a contar revolucionarios y estudiar uno a uno sus creencias religiosas.

Sirva esto, más que nada, como repudio de la manera falaz y chapucera de argumentar de Küng, en cuestiones que deberían ser tomadas con algo más de seriedad y rigor.

2) Llama mucho la atención lo siguiente: “son en su origen valores cristianos”. No necesito extenderme mucho en demostrar que valores como la fraternidad, la igualdad y la dignidad humana son bastante anteriores a la doctrina cristiana. En particular, y por no irme más lejos, el estoicismo es una corriente filosófica anterior al nacimiento de Cristo que ya tenía en su programa fundamental esos valores. De hecho el cristianismo en sus primeros años, se apoyó en el pensamiento estoico para introducirse en la mentalidad romana.

3) En la relación de valores a los que alude Küng he dejado aparte la “libertad”. Creo que la libertad nunca ha sido un valor cristiano, sino todo lo contrario.

Es pieza básica en el cristianismo una escatología que afirma una vida ultraterrena con Juicio final mediante en la que los buenos van al cielo y los malos al infierno. Evidentemente esa promesa de paraíso o condenación eternos coarta la voluntad humana. Kant ya vio lo inmoral de ese sistema premio-castigo y quitó todo valor moral a quien actúa bien de forma interesada, porque va a obtener una recompensa.

En mi opinión el cristianismo se basa en imponer a los fieles unas pautas de conducta inducidas. Pautas de conducta, por otro lado, que le vienen dadas al creyente; éste no puede decidir libremente ni cuáles son ni si hay o no que seguirlas, y sólo puede adherirse o no a ellas pura y simplemente.

4)Kierkegaard escribió:
¿podría un diálogo interreligioso fructífero contribuir al establecimiento de criterios éticos generales - pero no solo formales sino materiales - a la ciudadanía?

Por todo lo anterior, yo contestaría negativamente a la pregunta lanzada por Kierkegaard. En primer lugar porque creo que hay una contradicción en los términos en la expresión “diálogo interreligioso”, ya que las religiones no están hechas para dialogar. En segundo lugar porque en las modernas sociedades contemporáneas no cabe fijar “criterios éticos” para “la ciudadanía” desde instancias exteriores a la propia ciudadanía. La ciudadanía es mayor de edad y cada ciudadano es libre de fijar sus valores éticos por sí mismo.

Por otro lado, si hablamos de las modernas sociedades occidentales, el porcentaje de ateos o agnósticos es suficientemente elevado como para que un “diálogo interreligioso” dejase fuera a una gran parte de la ciudadanía que, al carecer de religión, carecería de voz en ese hipotético “diálogo”.

Si a lo que nos referimos, sin embargo, no es a la ética sino a la política, es decir, a la fijación normativa en las leyes reguladoras de la convivencia democrática de lo que se prohíbe y lo que se puede permitir, creo que el cristianismo no tiene nada que decir en un estado democrático sobre dicho asunto (sin perjuicio de que sí que lo tengan los ciudadanos que han decidido libremente profesar tal o cual confesión religiosa).

Finalmente, y aunque sea una cuestión no propiamente filosófica, sino más bien sociológica o histórica, la experiencia vivida respecto de cuestiones jurídicas como la despenalización del aborto o de la eutanasia, o las investigaciones biológicas y genéticas, o hace ya algunos años sobre el divorcio, no refuerzan precisamente la confianza en que la participación del cristianismo institucionalizado en los debates políticos vaya a ser cooperativa y dialogante. La “contribución” del cristianismo institucionalizado en tales debates públicos siempre ha estado teñida por los prejuicios y la labor obstruccionista a un debate transparente. Eso no ayuda a generar confianza en que un “diálogo interreligioso” vaya a tener mucho recorrido en nuestras sociedades contemporáneas.
Jesús Morote
Licenciado en Filosofía por la UNED
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Última Edición: 24 Oct 2011 09:29 por Nolano.
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